Dicen que en Liga Primera el técnico que debuta gana… pero Miguel Masís, interino con el Walter Ferretti, empató este jueves contra el Rancho Santana que lucha por no descender a Ascenso. Fue un partido plano, sin mayores sobresaltos y sobretodo, sin goles. Aburrido, decían desde las butacas del Chocorrón Buitrago.
Masis debutó en Liga Primera (solo había dirigido a la juvenil del mismo equipo) con un 5-3-2. Con Jorge Betancur y Jehú Flores de centrales, acompañados de Araujo, y con Sheldon Harris y Rony Talavera como carrileros. En el medio campo ubicó al juvenil Guillermo Ortiz, Luis Cañate y Nahúm Peralta; y arriba Omar Hineztroza y el sub17 Ángel Cruz.
Ferretti jugó intesamente los primeros diez minutos. Sin embargo, Rancho aguantó la presión y se acomodó en su cancha. Identificó que el Chombo pretendía jugar con sus carrileros bien abiertos y que estos finalizaran con centros al área o diagonales de la muerte. El equipo de la Policía fue nautralizado y se diluyó hasta el final del primer tiempo.
El segundo tiempo fue más de lo mismo. Intensidad los primeros minutos y una baja de ánimos del Chombo el resto del juego. Rancho sacó un empate que le viene bien en su objetivo por quedarse en la máxima categoría del fútbol nacional. Ferretti, por su parte, perdió la oportunidad de ganar tres puntos al rival más asequible de los cinco partidos que le restaban jugar.
En el horizonte está Managua, Estelí, Matagalpa y Jalapa. Partidos que se antojan complicados para un Ferretti que no carbura, y para un novel Masís que tratará de replicar el buen desempeño de su juvenil (sigue siendo el técnico de esa categoría) con el equipo mayor y contra clubes profesionales.
El panorama luce desalentador…






















